Kresala

desde el calor del hogar

Estados anímicos

He pasado de la tortilla de patata a la tristeza y vuelta a la normalidad y vuelta a la tristeza varias veces a lo largo de estos meses. Y como este blog no tiene dirección, ni ningún sentido, voy a dar un giro de 360º y voy a publicar una canción que últimamente escucho mucho y un fragmento de una película de Isabel Coixet que me pone el corazón blandito.

La canción está dedicada a los malos momentos, pero habla del pasado y me resulta reconfortante porque me recuerda que hemos estado metidos en laberintos más intrincados y aun así conseguimos salir. Me recuerda que por el camino encontramos gente y momentos maravillosos a pesar de que todo parecía ir mal. Que de los lodos en los que nos metimos salió la fuerza que hoy nos empuja.

La primera frase del fragmento de la película de Isabel Coixet es la última frase de la canción de Nach, la voz del narrador me parece maravillosa. El texto me recuerda que las palabras son y siempre serán lo que nos libera, lo que nos ayuda a desbordar y remontar. El dolor es un animal vivo en nuestro interior, difícil de dominar y controlar, insaciable, la única forma que conozco de salir es liberarlo a través de las palabras, mascarlo con poesía vomitarlo en canciones.

julio 19, 2011 Publicado por | Personal e intransferible, Uncategorized | 3 comentarios

   

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